|
Ciudad de Dios
14
No me sorprendió ni para bien ni para mal... 03-04-2006 Primero, te acostumbras a las altas dosis de violencia de esta película, y llegas a verla como una anécdota, un agregado en lo que verdaderamente transmite.
Entonces te conviertes en un personaje más, porque en la Cuidad de Dios hay que convivir con la violencia.
Como toda buena película brasilera tiene un clima cautivante, un colorido y un ritmo que transpira vida... y como buena anécdota termina y ni te diste cuenta.
|
| |
|