Bazuca.com



Hola, ingresa a tu Bazuca.   Inicia sesión

Buscar
Películas comentadas por Hugo Rivas     
Estas son las películas comentadas por Hugo Rivas, ordenadas de acuerdo a las estrellas con que las clasificó, de más estrellas a menos.

5 estrellas El Sabor del Sake TE
Aquello que sucede después que se pierden las batallas
  26-05-2009
Cuando se pierde una guerra el concepto de nación deja de ser un soporte sobre el cual se sostiene la vida de muchos de sus habitantes. Y el sentido de vida de cada uno ellos debe buscarse en otro sitio. Desde este punto de vista la película de Ozu se sitúa en medio de estas personas y evidencia, con una mirada transparente y sencilla, ciertas verdades que cada personaje deberá ir internalizando y aceptando hasta hacerse cargo de su propia felicidad y facilitar, de alguna forma u otra, la de quienes lo rodean.
Es por esto que los personajes de esta película avanzan por un camino en el cual les es imposible detenerse, simplemente porque están vivos, y esto es algo que el director japonés sabe dejar en claro magistralmente. La derrota no es algo que termine definitivamente a los personajes, sino que se muestra casi como una etapa natural, y esa es otra de las verdades que se revelan en el film.
Es así como el discurso de los personajes varía desde el ¿si hubiéramos ganado la guerra? hasta aceptar simplemente que ¿las hojas del árbol cambian sus colores¿ y con esto, aceptar también la búsqueda de una felicidad que no está a la altura de lo grandioso, pero que se adapta a cada uno de ellos y los reconforta en medio de una verdad que, por muy dolorosa que sea, no termina por destruirlos: el hombre siempre acaba solo.
La belleza de este film consiste en mostrarnos como puede aceptarse esa verdad sin dejar de soñar, de ser feliz en la medida de lo posible¿ y es también una invitación a mirar al interior de nuestro propio universo, a saber que esa medida también reconforta y quizá contiene la felicidad que hemos ansiado siempre. Simple y embriagadora, como un pequeño vaso de sake.
 
5 estrellas La Historia de Adela H 14
Veo una luz negra, o las condenas de Adele H
  26-05-2009
Las pequeñas cosas de la vida deben tratarse como si fueran importantes. Mucho más si eres hija de Víctor Hugo. Si es así, estás condenada a organizar tu vida en base a tus propios sueños, buscando siempre lo increíble. Esa es la primera condena que se cierne sobre Adèle. Buscando desde un inicio a su amor de una forma que se escapa a los parámetros ordinarios.
Y es que las condenas de Adèle van más allá de la figura del hombre a quien ama. Las verdaderas condenas de Adèle, brillan en su interior con una luz negra que la oscurece, pero la hace resplandecer entre los otros personajes.
Esto queda muy bien plasmado en la película de Truffaut. Adeèe es ante todo la hija la hija de Víctor Hugo, y su sangre está presente en todas sus acciones, su tamaño está dado a priori por la grandeza de su padre. También está condenada a ser la hermana de Leopoldine, la hija venerada, aquella que conoció el amor, hasta la muerte perfecta. De ahí sus anhelos de ser en parte Leopoldine y de identificarse con ella, dejando de lado, incluso, su propia identidad.
Una tercera condena es aún más profunda, y es la base del personaje de Adèle y de sus acciones en el film. Adèle no establece distinción en su ser, ni en su forma de amar: ¿Yo no entrego mi cuerpo sin mi alma¿ señala en una oportunidad, ¿ni tampoco mi alma sin mi cuerpo¿. La tercera condena de Adèle es entregarse completamente en cada uno de sus actos, no resguardar nada de sí misma. Es como si en cada una de sus palabras, de sus acciones, se arrojara a sí misma como un deportista que lanza la bala.
Por eso es que esta película resulta inmensa, porque la fiebre de Adèle es la temperatura exacta para construir una magnífica obra de arte. Adele es el sol que quema hasta su propio desgaste. Pero es también el sol que purifica. Un sol negro quizá, es cierto. Pero en su oscuridad se esconde agazapada la vida misma. Y nadie mejor que Truffaut para girar en torno a ella y enseñárnosla.
 
5 estrellas La Vida de Bohemia (PAL Edición Zona 2) 14
No sólo de pan vive el hombre
  04-06-2009
Esta película es una obra maravillosa. Por tantas razones que intentar abordar cada una resulta algo engorroso y artificial. Artificial porque quizá la principal de estas razones es la sencillez con la que se desarrolla este film, la falta de artificio, la claridad con la que son iluminados cada uno de sus personajes.
Las sensaciones que transmite la película van desde la gracia, la risa, hasta el crear un vínculo con los personajes que nos lleva a emocionarnos con cada uno de sus gestos, de sus decisiones, de sus afectos. Ver este film es sentirse abrazado por sus personajes y tender también los brazos hacia ellos. Aprender de la amistad, del amor que nace desnudo como una llama que ilumina los rincones oscuros del París donde se desarrolla. Una belleza de cenicero.
Una película que nos enseña qué es lo que realmente alimenta al hombre. Que muestra la importancia de los lazos humanos y del arte como una persecución de los sueños, pero que nunca dejan de crearse a escala humana: aquella que mide al hombre por su capacidad de necesitar y de darse hacia los otros.
 
5 estrellas Jules and Jim (Edición Criterion Zona 1) 14
Conmovidos por un símbolo que no entendían
  09-06-2009
Con Jules y Jim estamos en presencia de una obra,por sobre todo, limpia. Limpia porque los personajes de Truffaut viven sin trabas cada momento e intentan amar en cada uno de ellos. Hablar o criticar sobre la forma en que lo hacen es algo que escapa a mis facultades y que creo nos aleja cada vez más de los que esta película entrega. Un buen narrador, un bello blanco y negro, dos personajes conmovidos por un símbolo que no entienden, Catherine, -el símbolo mismo-, son algunos de los elementos de un film que nos muestra sentimientos puros, sin falsas divisiones entre los conceptos que habitualmente utilizamos, como si quisiésemos ordenar lo que sentimos en cajones o en palabras demasiado estrechas.
Truffaut toma acá un sentimiento para el cual no se ha creado cajón alguno, y en vez de fabricarlo, o buscar definirlo, lo deja libre, y la película sorprende por esa libertad, porque nos muestra a la mujer natural, como se dice en el mismo film, y nos invita a amarla. ¿La mujer es natural, por lo tanto abominable¿, se señala en un inicio. Pero esta misma ¿naturalidad¿, tiene también un lado bello, y la película sabe mostrarlo. Catherine no es particularmente bella, ni inteligente, ni sincera. Pero es una verdadera mujer. Y es la mujer a la cual Jules y Jim aman, a quien aprenden a amar de momento en momento, perdiendo el miedo y sin dejar de aferrarse a una amistad que también va más allá de su significado habitual, y se enriquece hasta desbordarse.
Catherine había dicho: sólo amamos completamente un momento, pero para ella ese momento siempre volvía, y ese momento no tenía un nombre único¿ y quizá sí, quizá esa mujer natural, esas vidas llevadas de esa forma, puedan parecer extrañas, inverosímiles, contrarias a lo que entendemos comúnmente como correcto, quizá sea una mala película para algunos, pero después de todo, hay tantas cosas en este mundo que no entendemos y tantas cosas increíbles que son ciertas.
Truffaut habla en esta película con verdad, de forma limpia. No sé si es una obra maestra, y no me importa. Me basta con que sea una obra libre. Y bella.
 
5 estrellas El Hombre que Nunca Estuvo 14
Todas aquellas cosas para las que no existen palabras aquí
  29-05-2009
No sabemos nada de nosotros mismos. Ni de los demás. Ni de nada en verdad, aunque creamos saberlo todo. Nada sabemos de la vida ni de la muerte y nos aferramos sin embargo a la primera como si ese fuera el sentido de todo. Quizá sea esto lo que propone esta película de los hermanos Coen. Mostrar aquello que es el ser humano cuando actúa como espectador de sus propios hechos, de sus propias emociones. Observar aquellas preguntas que nunca se responden. El no llegar nunca a la verdad del otro y ni siquiera a la de uno mismo.
Muchos ven, sin embargo, un vacío en esto. Como si el hombre despojado no siguiese siendo un hombre. Como si la ausencia de emociones u ¿opiniones¿ o ¿puntos de vista¿ relegase al hombre a la inexistencia. Cuando en verdad el hombre despojado no es sino el hombre verdadero, aquel que revela sus anhelos, su entusiasmo, sus ganas de amar, de ser amado.
¿Les tocó alguna vez cuando pequeños hacer crecer una planta de poroto entre algodones? ¿Conocieron a alguien a quien no se le haya podrido aquella planta y haya terminado por botarla luego de que la hubiesen evaluado en la escuela? Les cuento: un día averigüé cómo podría haberse salvado aquella planta. Había que sacarla, lavarla cuidadosamente, despojar al poroto de sus cortezas y volver a plantarla, despojarlo de aquello que lo va pudriendo y privando del aire, impidiendo sus brotes.
Esto es lo que sucede con Ed Crane en la película. El hombre que nunca estuvo allí es también el hombre que se ahoga dentro de sí mismo, una más de aquellas cosas que no están, pero que debiesen estar, para que todo sea más justo. Más verdadero. Más hermoso.
Y los Coen saben proteger a este hombre para que siga germinando, y no se pudra ni en el momento de su muerte. Por eso es bella está película. Por eso no es pesimista como piensan algunos. Porque Ed no deja de tener fe. Incluso cuando se da cuenta que es imposible encontrar lo que busca en los otros, Ed lo sigue intentando. Incluso al borde de la muerte: No sé a dónde me llevan, señala, No sé que hay más allá del cielo y de la tierra. Pero no tengo miedo. Tal vez las cosas que no entiendo sean más claras ahí.
¿No. Definitivamente no sabemos nada de nosotros mismos. Salvo que podemos hacer el bien, o el mal. Que un día estamos aquí y luego ya no estamos. ¿Y qué importa si esta película no da respuestas a lo que propone? Los mismos Coen nos responden desde el film, por boca del abogado: Nosotros no tenemos que saber, sólo debemos demostrar que los otros no saben.
Y en definitiva creo que eso es lo que termina por hacer esta película. (Si la dejamos hacer, por supuesto). Despojarnos. Dejar de lado todas nuestras falsas creencias. Dejarnos a solas con nosotros mismos. Darnos una nueva fe. La esperanza de poder comprendernos realmente con los otros, y decir con ellos: Sí, quizá ella esté allí y tal vez pueda yo decirle todas aquellas cosas para las que no tienen palabras aquí.
 
5 estrellas Escenas de la Vida Conyugal 18
Una felicidad casi indecente
  29-05-2009
Hemos aprendido todo aquello que no nos sirve: los conocimientos equivocados. Por eso asusta escuchar de golpe lo que plantean los personajes de Bergman en esta película. Ellos están hablando de aquello que sólo se piensa, pero que no solemos expresar en voz alta. Están revelando de alguna forma la confusión total, y no precisamente la de ellos, -como expresan en uno de sus diálogos-, sino la de todo el mundo.
Ellos construyen su vida así como quien infla un globo, y Bergman tiene la maestría de dejarlos hacer hasta que el globo revienta y se revela vacío. Por eso es que su felicidad resulta indecente, porque se ha construido dejando de mirar las señales que tenían por doquier, porque han hecho del amor un cálculo equivocado. Y han escondido todo aquello que molestaba debajo de la alfombra, sin preocuparse de nada.
Me pregunto si habrá algo más terrible que un hombre y una mujer que se detesten, dice un personaje de Bergman citando a Strindberg. Y sí, parece contestarnos la película, lo verdaderamente terrible es un hombre y una mujer que intentan amarse y sólo logran hacerse daño. Como dos seres que intentan abrazarse con muñones. Llenos de náuseas que sólo terminan por arrojar los sentimientos equivocados.
Es por eso que esta película es una obra maestra, porque si bien carece de respuestas, sabe plantear con precisión las preguntas exactas que ha de hacerse toda pareja que quiere llegar, de alguna forma u otra, a amarse verdaderamente. Porque no es sumando las comprensiones como se ama, sino sumando las incomprensiones, como dijo alguna vez Clarice Lispector. Y aquí estas incomprensiones se presentan en su forma más pura, más desgarrada.
Ciertas cosas suelen existir en la oscuridad, fuera de la vista. Pero esta película nos lleva de forma perfecta ese algo hasta los ojos. Y los quema. Y los deja amargos.
 
4 estrellas La Mujer de al Lado 14
Un centro en otro sitio
  09-06-2009
Esta es una película inestable. Desequilibrada. Y es que en ella el amor adopta varias formas y demuestra que no puede contenerse, que siempre se desborda.
Con todo, Truffaut logra contener en este film un cúmulo de sensaciones que parecían no poder organizarse, ni arrojar un sentido que pudiese desembocar en un mensaje claro y directo. Por esto resulta ser una buena película, porque Truffaut logra ceñir estos sentimientos a los postulados aristotélicos básicos de una narración, pues toda historia, -incluidas las historias de amor, como señala uno de los personajes del film-, deben tener un inicio, un medio y un final. Y aunque esto parezca algo básico y simple, el lograr llevar el tipo de sentimientos que se expresan en esta película por un camino organizado, vuelve a demostrar la maestría de este director, que también está presente en este film, como dispersa en sutiles engranajes.
Y es que la mujer de al lado, no hace referencia a la mujer que se ha logrado dejar a un lado, sino que es aquella que se construye lejos de su propio centro, de los sentimientos que no han sabido contenerse y que se han pretendido evitar, en pos de una vida tibiamente organizada. Sus personajes son seres que se han despojado de sus propias sensaciones, que han rehuido aquello que los desequilibraba, y que han intentado construir, desde ese centro falso, una vida que puede resultar más sólida, pero en ningún caso más verdadera.
Han arrojado de sí aquello que los enfermaba, pero que era también parte de ellos mismos. Como siguiendo las premisas bíblicas: Y si tu mano derecha te es ocasión de pecado, córtatela y arrójala de ti; más te conviene que se pierda uno de tus miembros, que todo tu cuerpo vaya a la gehena.
Tenemos así una pierna falsa, matrimonios falsos, prótesis que han intentado salvar las dificultades que surgían del amor cuando este demostraba ser incontenible y arrasaba hasta con los propios amantes. Por eso es hermosa esta película, porque nos muestra a sus personajes vislumbrando ese centro perdido, revelándonos además que en el mismo desequilibrio, que en la propia enfermedad, puede esconderse algo esencial: que en el medio de dos puntos de uno mismo que parecen lejanos e irreconciliables puede estar el verdadero sentido que revela quienes somos, qué sentimos, y nos enseña que el torbellino del otro también puede ser parte de nuestro propio centro herido. Y que no importan los costos.
Un griego antiguo señalaba que los hombres mueren por no poder unir el principio con el final, porque no pueden encontrar el sentido que pasa a ser también su propio significado. Esta película nos muestra que esa búsqueda puede retomarse en cualquier momento y que independientemente de sus resultados, da siempre origen a algo verdadero: un desequilibrio terrible pero que revela siempre, en última instancia, quiénes somos, de qué estamos hechos, y cuánto y a qué costos, somos capaces de amar.
 
4 estrellas Election 14
Las manos sucias
  14-09-2009
Hay algo crudo y desolador en esta película que impide acercarnos a ella con la seguridad de poder abordarla correctamente. No se trata sólo de una buena película de gángsters, ni tampoco sería justo quedarse exclusivamente en su atrayente fotografía. Hay algo más que subyace en ella y que la atraviesa enteramente como una veta. Algo que se revela brutal hacia el final del film y que es además una sensación desoladora que se adhiere como una extraña suciedad a lo largo de la narración. Y es que la elección que debe hacerse en el film no es sólo entre uno u otro jefe de una mafia, ni entre la lealtad o el dinero que rigen sus conductas. Hay algo más en esta elección que parece inevitable. Extrañamente inevitable. Como si con las manos sucias contemplásemos un manantial de agua y escogiésemos la suciedad. Prefiriésemos la sed. En resumen: Excelente la forma en que es llevado este film. Excelente la brutalidad y desolación del final.
Excelente para aquellos que prefieren pedir sed a pedir agua. Para aquellos que entendieron que no vale la pena saciar una sed que no existe. Una película para aplaudir con las manos sucias.
 
4 estrellas Moloch (PAL Edición Zona 2) 14
Pensando en aquello que quedará cuando a mí también me desenhebren.
  09-03-2010
Moloch es la primera película de la tetralogía en que Sokurov enfoca a importantes líderes políticos: Hitler, Lenin, Hirohito, en sus momentos de derrumbe, o en el borde de éste (a punto de perder la guerra para Hitler e Hirohito, senilidad y abandono en Lenin, por ejemplo). No nombro esto como un mero dato, sino porque dentro de esa tetralogía, esta película es más fácil de asimilar, de comprender sus propósitos. Desde un principio Moloch se presenta como una película íntima, pueril si se quiere, muy rechazada por el ritmo y la forma en que son presentados algunos personajes, principalmente Hitler. Sin embargo no deja de parecerme una muy buena película. Ya que además del interesante momento en que sitúa al personaje y de la inminencia de la pérdida del poder, esta película (y las otras de la serie) tienen como tema central otro elemento: la inocencia. Y hasta en cierto sentido la pureza. Aunque nos parezcan lejanos estos temas a los conceptos asociados comúnmente a estos personajes. Lejos de una caricaturización, como puede parecer a primera instancia, en esta película subyacen inquietudes y debilidades, que nos muestran a los personajes como en un jardín de niños, donde la ausencia de los mayores ha dejado espacio a juegos extraños, y a veces crueles, como lo son también los niños en ocasiones. ¿Pero que lleva a los niños a ser crueles? ¿Qué lleva a Hitler o a los otros líderes a los excesos cometidos? Ese algo que hay detrás, ese miedo, esa debilidad, esa extraña oscuridad, creo que es el verdadero centro desde el cual nacen y hacia el cual convergen los significados de este film. Si se tiene una visión rígida sobre esto, si el espectador cree no tener vínculo alguno con estos personajes, y los ve como estructuras ajenas a sí mismo, esta película será imposible de abordar en su totalidad, y nos molestará el ritmo y hasta quizá la tildemos de ridícula. Pero si la djamos actuar, si la dejamos hacer sin cuestionarla, esta película -y las otras de la serie- abren un espacio de comprensión, y lo vuelven hacia nosotros mismos, y pasamos a ser entonces nosotros el centro de ese cuestionamiento. ¿Cómo se logra esto? ¿Qué utiliza esta película para que genere esta fiebre que es además su temperatura perfecta? Extraños y escasos, pero excelentes diálogos; lentas, pero bellas secuencias, magistrales actuaciones... Me detengo. Y es que ahora, al releer lo escrito, me doy cuenta que al principio debí decir algo un poco distinto. Corrijo entonces. Y resumo: Moloch es una película en la que el director desenfoca a sus personajes, los hace tambalearse al borde del derrumbe, nos muestra el desmorone de cada uno de ellos, toma la punta de una hebra y los desteje¿ pero al hacerlo puede vislumbrarse algo tras aquel derrumbe, tras aquel mundo deshilvanado. Y ese algo ayuda a comprender, y a comprendernos. Y a pensar en aquello que quedará cuando a mí también me desenhebren, cuando yo también termine de desmoronarme.
 
4 estrellas Pacto Siniestro 14
Extrañando a un extraño
  29-05-2009
Quizá no fue hasta Los pájaros que Hitchcock se liberó totalmente de cierta limitante que tenían algunas de sus obras: oponer, generalmente, dos fuerzas en que las conductas aparecen siempre regidas por cierto criterio moral que impide que los personajes alcancen cierta cima o se desborden de sus moldes, quizá demasiado bien construidos de antemano. En este film, siguiendo esta idea, se oponen dos personajes que representan lo contrario uno del otro, -valores y formas de enfrentar ciertos problemas, por ejemplo-, por lo que se termina caricaturizando el tipo de sujeto que va a desarrollar las acciones en la obra, a la vez que las fuerzas que llevan estas acciones, por ser diametralmente opuestas, originan un conflicto que pudo ser aún más complejo, si hubiese tenido nuevos desvíos al interior de cada personaje.
Y es que la película está tan cerca de la perfección (mantiene un excelente ritmo narrativo, tiene excelentes movimientos de cámara hacia los personajes, o utiliza diálogos muy bien elaborados, por ejemplo) que molesta que no llegue a ésta por razones que deben haber estado enraizadas en el tipo de público y en el miedo que quizá hubo por mostrar a uno de estos extraños tal como aparecía en el libro del cual nace esta película.
Todo esto porque el libro de Patricia Highsmith ya juega, como lo seguiría haciendo en su obra posterior, con personajes psicológicamente complejos, extraños también para ellos mismos. Esto, ya que el tipo de personaje de las obras de esta autora, no es sólo un extraño porque no conoce al otro, sino que resulta ser extraño porque no termina por conocerse sino hasta llegar al límite de sus propias acciones.
Y ese personaje, ese extraño, es el que se extraña en este film. Más aún, cuando el guión adaptado, hecho por el escritor Raymond Chandler, termina por transformar una excelente novela de indagación psicológica, en diálogos de intriga y suspenso, donde lo más importante ocurre fuera de los personajes, o en su superficie, y no en el interior de ellos, como ocurre con la Highsmith.
Con todo, una excelente película (no se podía hacer mucho más en los 50 y en la Warner, supongo), donde el sello de Hitchcock queda plasmado nítidamente, por más que se haya desaprovechado la novela de la Highsmith, cosa que, extrañamente, no me extraña.
 
4 estrellas La Sirena del Mississippi TE
De cierta forma es una pena
  09-06-2009
Esta es la historia de una mujer que aprende a amar. Y la de un hombre que se convierte en marginado. Un film que nos presenta a sus personajes capa por capa hasta develarnos qué son ellos mismos, de qué son capaces. Y la verdad es que sorprenden.
Si alguien piensa que la vida es sencilla y que amar lo es también, no entenderá qué les sucede a estos personajes, y todo el film le parecerá absurdo, así como alguien que observa por primera vez un partido de fútbol y no comprende que hacen esos tipos corriendo tras una pelota. Pero lo cierto es que esta es una buena película. Y el cambio que sufren sus dos personajes principales es admirable, y encanta.
Antes de conocerte pensaba que la vida era sencilla, pero ahora sé que no lo es. Embrollaste todo. De cierta forma es una pena, dice él. Estoy aprendiendo qué es el amor, es doloroso y me lastima ¿eso es el amor? ¿Siempre duele tanto?¿, dice ella.
Esta es una película que nos muestra ese cambio, ese aprendizaje, y lo hace de una manera directa, sin ocultarnos nada. Por eso es hermosa, porque muestra con valentía los costos de ese proceso, porque enseña el camino que recorren dos personas hasta poder mirarse claramente a los ojos, hasta verse realmente.
 
1 - 11  
  • OK Market
  • Pronto
  • Punto
  • Papa Johns