Dirigida por Corey Yuen (Retroceder Nunca, rendirse jamás, El Trasportador), nos entrega una película cargada de adrenalina y efectos especiales que deja pocos espacios para respirar. Shu Qui (El Ojo 2, El Transportador) se perfila como una gran actriz de acción, mucho mejor que su débil papel en El transportador. Con un inicio al más puro estilo Matrix en cuanto a escenas de peleas y efectos visuales (debemos recordar que la mayoría de las escenas de acción y de lucha en Matrix se inspiraron en la película Ghost In The Shell, cinta de animación japonesa) pero con una estética muy diferente, en Matrix predomina el verde, acá el blanco, lo que hace que todo sea más puro y limpio, más quirúrgico, preciso. La cinta se hizo para entretener y cumple con su objetivo, gracias a un guión bastante sólido y con pocos baches, puede que se noten mucho algunos efectos especiales, eso pasa en todas las películas, puede que los diálogos sean un poco insípidos en algunas situaciones (tal vez un problema de traducción, ya que por el título nos podemos dar cuenta que no tiene nada que ver el original con la traducción) pero eso depende mucho de la mirada que uno tiene con respecto a la cinta y la predisposición en si. Sin embargo todos estos elementos están notablemente cubiertos por la perfecta elección de la música para cada situación. Inicio la entrada del Angel/Virus de los computadores las balas, los efectos con la canción Close to you de The Carpenters que crea un cuadro compositivo alucinante donde la acción, ralentizada va al son de la música creando un contrapunto de violencia y carisma por parte de la protagonista. A medida que avanza la película todos ese blanco se va ensuciando y manchando de rojo, ya que si en un principio nos muestra a una mujer prácticamente invencible este cambio de color nos demuestra que por muy indestructible y perfecta que parezca al final es una mujer de carne y hueso, frágil, con errores como todo el mundo. Acá es donde la película nos devuelve a la realidad, con un inicio limpio, de superheroínas a un final manchado de rojo, con mujeres reales que sufren y sangran al luchar, con un final inesperado que te deja helado, porque la verdad cuando se trata de seres que luchan a la perfección es un final que te lo esperas y de eso hablo cuando son seres de carne y hueso, vulnerables, un ser poderoso pero frágil. Si te gustó Matrix o Avalon, seguro te gustará esta, en la misma línea, pero no puedes renegar de esta cinta si alucinaste con la trilogía de Neo y Trinity, cinta llena de detalles que la mayoría pasan inadvertidos y que le dan valor a la cinta. Para repetírsela.
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