“Una mirada que captura la esencia del puerto, el plan y los cerros de Valparaíso”. Así definen los editores de Midia, Teresa Vial y Gilberto Villarroel, a “Valparaíso Gráfico”, el libro de fotografías de Rodrigo Gómez Rovira.
En el prólogo, el editor Gilberto Villarroel escribe : “Hay un Valparaíso muy especial, subjetivo e íntimo: el de Rodrigo Gómez Rovira. El puerto se le incrustó en la retina cuando, después de 45 días de navegación, lo vio desde la cubierta de un carguero polaco, al regresar al país en 1996, tras vivir durante 22 años en Francia. Un Valparaíso del cual se enamoró y donde finalmente decidió quedarse a vivir. El resto de su historia ha sido una prolongación de aquel flechazo, donde siempre ha surgido una experiencia nueva: enamorarse de una artista visual porteña, tener dos hijos con ella y fotografiar el puerto por dentro y por fuera, incluso desde el cielo, viajar por todo el mundo y por todo Chile para regresar acá, siempre acá, a su Valparaíso”.
También cuentan los editores que “entusiasmados por la buena acogida que tuvo entre los lectores Santiago Gráfico, de Juan Francisco Somalo, le propusimos a Rodrigo que nos llevara de viaje, desde que empieza el día hasta que termina la noche, a través de aquel Valparaíso –el patrimonial y el otro, el no oficial- lleno de rincones, edificios, personajes populares y gráfica –tipografías, letreros pintados a mano, esténciles y graffiti- que él ha ido descubriendo a lo largo de los años”. El resultado es un libro alejado de la típica postal porteña, donde salen a relucir, y a exigir el lugar que les corresponde en ese imaginario, detalles como los perros vagos, las cabezas de pescado, los anónimos personajes callejeros, los pisos gastados, las vitrinas llenas de polvo, los almacenes que ya no existen, las calles menos glamorosas, íntimos detalles de sencillos hogares y la vida cotidiana en el puerto, en plan y los cerros.