"El poeta valenciano Alfonso López Gradolí es autor, en poesía, de varios libros: El sabor del sol (1968); Los instantes (1969); El aire sombrío (1975); Una muchacha rodeada de espigas (1977); Las señales de fuego (1985); Una sucesión de encuentros (1997) y Los signos de la soledad (2000). Estas obras se incluyeron en el volumen Los bosques de la memoria, publicado por Calambur en 2001. Completan su bibliografía poética Los días luminosos (2000) y Quizá Brigitte Bardot venga a tomar una copa esta noche (1971), un conjunto de collages y poemas narrativos, considerado por el suplemento literario de The Times, en noviembre de 1971, «una obra maestra de la poesía visual». «Escribir con miedo y sin demasiada fe es lo mismo que escribir por insoslayable necesidad. Y quien hace esto es ya un poeta. La poesía de Alfonso es necesaria y útil para el propio poeta, lo que equivale a decir que tiene que serlo también para el lector. Es necesaria, porque, él nos lo ha dicho, escribe cuando no puede más, cuando necesita entregarse a un regazo maternal en el que descansar, confesándose¿ Es útil, porque la claridad que necesita en su vida es posible alcanzarla por medio de la poesía. No olvidemos que si ésta tiene mucho de diario en que se registran los acontecimientos espirituales, no menos tiene de hilo de Ariadna que enseña al poeta a conocerse a sí mismo. La poesía perpetúa el sonido de la vida y ayuda a desvelar su sentido».