En el corazón de París, Pierre Arthens, el crítico gastronómicos más celebre del mundo, está a punto de morir. Admirado por algunos y odiado por muchos, Monsieur Arthens lleva años decidiendo el destino de los chefs más prestigiosos, destruyendo y construyendo reputaciones a su antojo. Ahora, en sus últimas horas de vida, su pensamiento se posa sobre algo mucho más sencillo: busca desesperadamente un sabor único, el sabor que un día lo hizo feliz.
Empieza así un viaje en el que Monsieur Arthens se pasea por los entresijos de su memoria gustativa, se sumerge en los paraísos de la infancia y rememora todo tipo de delicias culinarias: el primer bocado de pan después de una fatigante mañana de playa, el tomate crudo, recién arrancado, devorado en un jardín bajo el sol. Junto a la voz del propio Arthens escuchamos la de aquellos que han vivido a su lado: familiares, vecinos, amantes, protegidos... e incluso su gato.