La conquista y colonización de América sigue siendo un tema controvertido, un problema irresoluto o zanjado con consecuencias igualmente traumáticas. La invasión hispana, su relación con los «otros», indígenas, africanos o mestizos, la necesidad de controlarlos, organizar su trabajo, su cristianización y definir su lugar en la nueva sociedad puso en juego formas de ordenación, clasificación y denominación construidas bajo diversas epistemologías occidentales. Un proceso dinámico, donde la posibilidad de conocimiento de las realidades americanas se entrelazaba con representaciones, prejuicios y apariencias de unos y otros.