Poco antes de que El Vaticano enviara a Chile la condena contra Fernando Karadima por abusos sexuales, dos obispos chilenos viajaron hasta Roma para reunirse con el ex secretario de Estado vaticano Angelo Sodano, uno de los hombres más poderosos de la curia. Su misión: transmitir que el cardenal Francisco Javier Errázuriz había perdido el control de la Iglesia de Santiago e impedir que Karadima fuese declarado culpable.
La gestión fue inútil, pero ilustra cuán lejos llegó el círculo del ex párroco de El Bosque para protegerlo y cuánto poder acumuló este cura en los cincuenta años en los que enquistó una verdadera secta en la Iglesia chilena.
Gracias a esa red de protección, Karadima se sintió seguro por décadas. No sólo para abusar de los jóvenes que confiaban en su santidad. También para desviar donativos de los feligreses y amasar una millonaria fortuna que gastó en inmuebles, viajes y pago de favores.
Los autores de este libro, quienes siguieron desde un inicio el caso, revelan aquí quiénes integran ese círculo que ha seguido aliado de Karadima y su campaña para acallar y desacreditar a los denunciantes. Luego de realizar cerca de 150 entrevistas -muchas de ellas exclusivas- y revisar todos los procesos en que Karadima fue investigado, los autores reconstruyen el desconocido pasado del sacerdote, destruyen el mito de su cercanía con Alberto Hurtado, explican cómo se erigió en el cura favorito de la elite y revelan escandalosos episodios ocurridos en su habitación, ahí donde Karadima desplegaba sus perversiones y humillaba a los que se atrevían a confrontarlo.
Los autores detallan también cuán profunda fue la negligencia de la Iglesia chilena que durante seis años no hizo nada para contener los abusos del ex párroco, a pesar de las directas advertencias que laicos y religiosos hicieron ante el cardenal Errázuriz y otros miembros del clero.
LILIANA VILCHES dijo el 01-02-2012 13:52
Los Secretos del Imperio de Karadima
Lamentablemente es un libro panfletario y caricaturesco. Sea cual sea la visión religiosa, ideológica o política que se tenga, el lector se dará cuenta que se encuentra ante un libro muy liviano y superficial, que revela abiertamente la interpretación sesgada y parcial del caso. En muchas ocasiones, distorsiona burdamente los hechos para ejercer premeditada influencia comunicacional sobre el lector, con fines de escandalizarlo y movilizar sus pasiones (siempre bajas). Penoso que este segundo libro sobre el famoso párroco de El Bosque, también se quede en la cáscara, en el relato periodístico sensacionalista que asegura la venta masiva y en la visión unilateral maqueteada y ramplona de hechos muy complejos y multifactoriales. Evidentemente, se echa de menos una investigación objetiva a fondo, desapasionada, con buenos análisis, que aporten realmente a la comprensión del importante fenómeno psicosocial, político y religioso que se ha desarrollado en la Parroquia de El Bosque, durante más de 3 décadas. Este librito está muy lejos de satisfacer las razonables exigencias de un lector de nivel intelectual y cultural medio. Ojalá podamos contar -en algún momento- con alguna contribución de mejor nivel, respecto a las situaciones y protagonistas involucrados..
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