Christian Ramírez
Artes y Letras de El Mercurio
"Lo que (los directores) le piden a su audiencia - esa que, feliz, celebró las mil y una brutalidades de Jim Carrey en Irene, Yo y Mi Otro Yo- es un verdadero salto de fe: que por un rato admitan que el cuerpo y el alma se midan con la misma vara".
























































