Christian Ramírez
Artes y Letras de El Mercurio
"Si la película se salva de parecerse a esas edulcoradas biografías que la Warner Brothers facturaba sin culpa en los años cuarenta (...) es gracias a la pasión y el control que Russell Crowe ejerce al constatar que la abismal soledad de Nash no lo convierte precisamente en una víctima".




















































