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Descripción de la película:
En un país europeo a mediados del siglo XVIII, una princesa ha llegado al poder mediante la usurpación que su difunto padre hizo del trono. Dominada por el remordimiento, busca al legítimo heredero de la corona, sólo para descubrir que el tipo es un atractivo jovenzuelo, tutelado por un filósofo que odia a las mujeres. ¿Qué hacer? Obvio. Disfrazarse de hombre y así ganar la confianza del muchacho y sus custodios. Filme de época cuyos créditos (la directora es mujer de Bernardo Bertolucci, quien además produce la cinta) hacían esperar algo bastante pomposo. Al revés, se trata de uno de estos romances con algo de llanto y risa al estilo de Shakespeare Apasionado. Pero con menos estrellas. |
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Forêts paisibles, forêts paisibles, jamais un vain désir ne trouble ici nos coeurs. 15-07-2004
*´¯`·.¸.· Kironne ·.¸.·´¯`*
Guardando las proporciones, ésta es una comedia romántica que bien pudo haber sido escrita por Shakespeare. Tiene ingredientes de la commedia dell'arte, como la androginia, el placer de ver, los jóvenes amantes, los personajes más viejos, los sirvientes, etc. Los temas, como el amor no correspondido, la amistad, la pasión, la traición, la soledad, etc. están abordados deliciosamente y de manera ¡tan graciosa!
Ben Kingsley es sin duda un actor de primera categoría, con años de experiencia en las tablas, así como Fiona Shaw. Son especialmente ellos los que le dan un encanto especial a esta obra de teatro francés del siglo XVIII llevada al cine, que sin duda es una volada que la mujer de Bertolucci se da el lujo de dirigir.
La música de Rameau y Mozart, el vestuario de época y las locaciones italianas son maravillosas; todo el espíritu de la película es antiguo y sin embargo, a veces la edición incluye unos saltitos entretenidos, arpegios de la guitarra de David Gilmour (de Pink Floyd) y la presencia de un público moderno.
Verdaderamente juguetona y divertida, llena de dobles sentidos y situaciones embarazosas que hacen reír hasta a los actores, sin ser una obra de arte, entretiene a patadas a los que aman el teatro.
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