Andrés Nazarala
La Segunda
"El realismo crudo convive con pintorescas escenas almodovarianas (Clorinda cantando el bolero Perjudícame cariño con aires de sensualidad y tragedia), toques melodramáticos y algunos recursos televisivos (el excesivo uso de música de fondo, por ejemplo) que completan el ecléctico panorama. ¿Síntomas de valioso sincretismo o falta de definición artística? Que el espectador decida".
Jorge Letelier
Las Ultimas Noticias
"Daiber entrega un trabajo correcto aunque sin brillo, donde los mayores reparos se le pueden hacer a la chatura de su composición visual y a ciertos tics heredados de la televisión".
Pedro Labra
Revista Cosas
"Toda la cinta tiene un aire de aplicada corrección, metódico y laborioso; nunca emprende vuelo propiamente cinematográfico (...) Otra cosa es que el subtítulo, alusivo a los boleros que se cantan en el relato, se haya agregado para suavizar el original por si resultaba ofensivo; patética señal de que aún no hemos asumido la realidad que el escritor encaró desafiante hace 85 años".
Antonio Martínez
Wikén
"Es un hecho de la causa que respira por un formato de televisión, pero su debilidad va por otro lado: es una película anacrónica, que no es de época y no retrata al Chile de 1920 y tampoco consigue capturar al Chile actual. Queda, en el rescate, un Benjamín Vicuña con piel para el cine, sin sobreactuación y concentrado en lo suyo".
Rodrigo González
La Tercera
"A pesar de la interesante atmósfera de barriada que se logra en las escenas que transcurren al aire libre y de lo curioso del recurso del burdel propio de la primera mitad del siglo XX, la cinta no logra convencer ni en sus actuaciones ni en una línea argumental clara".
Christian Ramírez
Artes y Letras de El Mercurio
"Ni la puesta en escena ni el montaje de las secuencias posee el aliento suficiente como para evocar siquiera el aire de épica callejera que la historia pedía a gritos".
Alejandro Herrero
Emol
"La falencia de este largometraje está en que no logra cargar de dramatismo y desesperanza las vidas de los protagonistas, sólo lo insinúa y lo transmite a través de los diálogos, pero le falta una escena que consiga provocar un remezón y crear una conexión con la fatalidad y la tristeza de rodea al guión".





























































