|
|
|
|
|
|
|
Descripción de la película:
Roger Nyman es un policía sueco que tiene fuertes sospechas de un complot para asesinar al primer ministro Olof Palme. Sus pesquisas se topan con diversos obstáculos, al punto que Nyman empieza a oler una conspiración. Eficaz thriller de política-ficción que imagina una de las tantas explicaciones a la misteriosa muerte de Palme en 1986. Tanto si conoces o no la historia, el filme se sostiene igual de bien y entrega -en la figura del pistolero- un digno hermano mellizo del mercenario de El Día del Chacal. Muy recomendable. |
|
|
Recomienda esta película a tus amigos
|
|
|
|
|
|
|
| Número de comentarios: 1 |
|
| Dicen que todos llevamos un crítico adentro.
Haz tu comentario aquí.
|
| Recuerda que si tu comentario nos parece muy bueno, lo premiaremos hasta con 1000 Municiones |
|
Ultimo comentario publicado |
|
Tratando de imitar a JFK 27-10-2006
Minority,
jll_6_6@hotmail.com
El film sueco parte de la premisa que el asesino no era un fanático solitario sino que tenía toda una organización detrás. Para esto toma como modelo a JFK, el famoso film de Oliver Stone. Pero hay grandes, enormes diferencias. Porque mientras JFK aboga por su posición introduciendo un debate en la mente del espectador (a la vez que entretiene a pesar de su extensa duración), El último contrato pretende que inmediatamente se pongan en su favor sin exhibir ninguna razón para ello. Y en más de un momento, aburre soberanamente.
Una película que quiere transmitir un mensaje al que la está mirando debería fundamentarlo y desarrollarlo de cara a sus destinatarios. No sólo plantando sólidamente en pantalla a su objeto de admiración (en este caso, Olof Palme), sino también a los grupos u organizaciones que le son antagónicos. Aquí, los nazis y los norteamericanos son retratados con espantosa superficialidad. A sus motivos contra Palme no nos queda otra que intuirlos.
Paradójicamente, el film también peca de acumulación. Además de la trama expuesta más arriba, se encarga de adentrarnos en las respectivas historias del asesino contratado para realizar el trabajo y el policía que intenta impedir el crimen.
El último contrato apela a una estructura de guión francamente retorcida, que mezcla el racconto con las líneas dramáticas paralelas. Y las mezcla mal, lo que no deja de ser grave en un género difícil como el thriller político.
|
|
¿Te pareció útil este comentario?
Vota aquí
|
|
 |
|
|