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Descripción de la película:
En el Brooklyn de los '80, la familia Berkman está atravesando su peor crisis: los padres han decidido separarse y repartir el tiempo de los hijos entre las dos casas. ¿Está relacionado el quiebre con el hecho de que la mujer va camino a tener el éxito literario que a su esposo siempre le fue esquivo? ¿O es un simple asunto de agotamiento, de la pérdida de esos rituales íntimos que conectan a gente tan distinta en apariencia como ellos dos?
Esas son las preguntas que se hacen sus hijos, el pequeño Frank y el adolescente Walt, los verdaderos protagonistas de esta joyita perteneciente a uno de los subgéneros más caros al cine norteamericano: la familia disfuncional como metáfora de una época. Dirigió Noah Baumbach, guionista de La Vida Acuática, cuyo director Wes Anderson aquí oficia de productor. Para devotos de escritores como John Irving y Cheever. |
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Ultimo comentario publicado |
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¡No es de Wes Anderson! 28-02-2008
DAVID DECKER
ACLARACIÓN: Los otros tres comentaristas en este sitio hablan como si esta película fuera de Wes Anderson. Están equivocados. Él es el productor, o sea, el que consiguió el dinero para filmar. La película es de Noah Baumbach y es semi autobiográfica ya que él también creció en un ambiente parecido con un padre escritor y una madre crítica de cine.
La película es muy buena sin ser una gran obra. El título en inglés, El calamar y la ballena, referido a una exhibición del Museo de Arte Natural de Nueva York es mucho más interesante que la cursilería de título en español. Es una muestra de la vida de una familia que vive en Brooklyn en los ochenta en plena etapa de separación, con custodia dividida del gato y de sus dos hijos, uno en plena pubertad y el otro adolescente. Los Berkman son muy intelectuales y racionalizadores, hablan sobre las emociones pero apenas las sienten, además de establecer relaciones hiper sexualizadas, lo que tiene profundo impacto sobre sus hijos. Es de final abierto con algo de cierre para el hijo mayor que por fin ve a través del velo seductor quién es su padre realmente.
En conclusión, interesante, bien actuada (Jeff Daniels sorprende) pero no es de gusto masivo (o sea, no hay desnudos, muertes ni explosiones).
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Comentarios más útiles, según los propios usuarios |
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Sepa Ud.: La vida es así. 01-02-2008
Verena
Wes Anderson parece haber encontrado con esta película un tema que está tan presente en nuestras vidas que, además de hacer un maravilloso film, ha creado una especie de espejo capaz de reflejar el sentir, el inmenso pesar que producen las rupturas familiares entre los integrantes más pequeños de la familia cuando tenerlos cerca deja de ser un fin en sí mismo, sino que es un medio para molestar a la ex pareja. Y esta realidad está retratada con una sensibilidad tal, que uno es capaz de sentir, de conmoverse, de entender y, por primera vez, comprender una angustia ajena y hacerla propia. Yo siempre he dicho que las películas suelen considerarse bien logradas cuando producen en el espectador la sensación de estar siendo interpretado. De que está intepretada su realidad o la realidad que les gustaría vivir, las personas que les gustaría haber sido. Sin embargo, cuando una película es capaz de retratar lo que a uno jamás le gustaría ser, los errores que nunca se querrían cometer, se vuelve doblemente especial, pues ya no sólo hace que el espectador se sienta interpretado de determinada manera -los terrores son, de todas maneras interpretativos-, sino que además tiene un rol educador, permite proyectar a futuro los potenciales errores. Y eso se agradece. Especialmente si ocurre dentro de una película estéticamente bella y muy bien actuada. Véala.
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La familia de Wes Anderson 16-10-2006
RODRIGO ALVAREZ,
alvarezaraya@icqmail.com
Este tipo -Wes Anderson- tiene claro que las familias se acarrean igual que los muebles. Pone en duda la calidez maternal, piensa que todos los padres son unos catreros y que los niños al final son lo que les dejan al alcanza (sic). Esta película, de título original un tanto rebuscado, no hace más que confirmar la vision de Anderson: la familia es un cacho que uno deberia poder optar a desechar o a lo menos mantener en la fila. Historia de Familia, el habitual absurdo título en español, es una película bella precisamente porque cuenta los vericuetos emocionales de los hijos en una separación. Acá los padres son intelectuales, sabihondos tipos que viven en un maravilloso Brooklyn de los ochenta, que a pesar de sus estudios demuestran ser cultos de cero manejo emocional. Tal vez por seriedad patrimonial el director evita reírse más de los padres, llenos de fobias, tonteras que no los dejan escapar. Altamente recomendable, película de historias mínimas, de detalles, de diálogos.
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